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«Leer es para la mente lo que el ejercicio físico es para el cuerpo» (Joseph Addison, 1672-1719)

De niños no paramos de leer por obligación y son pocos los que consiguen leer disfrutando de esa lectura o intentado ir más allá de «me han mandado que me lea esto».

Cuando crecemos nadie nos obliga a hacerlo y hay muchos que se olvidan para siempre de ese hábito y no vuelven a coger un libro. Pero ¿Cuántas veces hemos escuchado eso de «se nota que lee mucho» refiriéndonos a una persona que se diferencia de las demás?

Y es que Leer influye de muchas formas en tu vida tanto a nivel fisiológico como emocional.

A nivel emocional se ha demostrado que incrementa nuestra capacidad para simular el estado mental de otros y poder sentir más empatía y comprensión por los demás. 

Además:

  • Te permite vivir nuevas experiencias: el lector es capaz de sentir emociones que quizás tardarías en descubrir y te ayuda a sentir empatía por los personajes.
  • Es un gran simulador de la realidad
  • Es una cura para la soledad
  • Nos ayuda a prepararnos mejor para el fracaso.

En el nivel fisiológico ¿sabías que leer incrementa la concentración, enriquece el vocabulario y previene el declive cognitivo?

Pero no solo eso:

  • Agudiza la astucia
  • Estimula el intercambio de información y conocimiento.
  • La costumbre continuada de leer, retarda la aparición de los síntomas de demencia.
  • Estimula la percepción.
  • Estimula la concentración.
  • Estimula la empatía.
  • Durante la lectura se activan regiones cerebrales que propician procesos de imaginación a partir de los acontecimientos de la narración y vienen a la mente recuerdos y confrontaciones con experiencias personales.
  • Tras investigaciones realizadas con respecto a las personas que leen, se encontró que los estudiantes exitosos poseen mejores habilidades de expresión, lectura y lenguaje.
  • Incremento en la capacidad de concentración, análisis e interpretación de texto

Desde FORMAEDUCATE queremos invitarte a que retomes este saludable hábito y así probemos a vivir cada día una aventura. Si no lo haces por ti, hazlo por los tuyos.